Interacción del Color

En la percepción visual casi nunca se ve un color como es en realidad, como es físicamente. Nunca se le ve tal cual es. Más allá de su longitud de onda, su apreciación varía dependiendo de la interacción e interdependencia de un color con otro. Un mismo color puede desempeñar papeles diferentes.

Según la manera en que interactúan los colores, y la forma en como se disponen compartiendo un mismo espacio y/o soporte, pueden adoptar la función de color influyente sobre otros colores, o un color influido por otros colores.

Cuando dos o más colores se encuentran dispuestos de manera cercana, nuestra percepción de ellos se modifica, puesto a que aparentemente “vemos que cambian”. Estos cambios puede darse en una o más propiedades del color (matiz, luminosidad y saturación); y van a afectar la manera en que percibimos un mismo color, en situaciones distintas. Según la situación, ciertos colores se resisten a cambiar, en tanto que otros son más susceptibles al cambio. Los siguientes ejemplos se fueron tomados del libro La interacción del color, de Josef Albers.

1.  Más claro o más oscuro: intensidad luminosa

En música, el que no sea capaz de distinguir la diferencia entre una nota alta y una nota baja, probablemente no podría dedicarse a armonizar. Si aplicamos una concepción paralela en el ámbito del color, casi todo el mundo resultaría incompetente para su correcta utilización. Son muy pocas personas las capaces de distinguir una intensidad luminosa alta de una baja (valor alto y valor bajo) entre tonalidades diferentes. Ello es cierto apesar de nuestra lectura cotidiana de numerosas imágenes en blanco y negro.

Día a día, generalmente vemos en la prensa, imágenes predominantemente en blanco y negro, las cuales se encuentran impresas con solamente negro sobre un fondo blanco. Visualmente sin embargo, se componen de diferentes matices de gris que representan las gradaciones más finas entre los polos blanco y negro. En el caso de las fotografías a color, es más difícil distinguir las diferencias de valor entre dos tonalidades distintas, entre colores más claros y más oscuros; y solo una pequeña parte de las personas, es capaz de distinguir lo más claro de lo más oscuro dentro de intervalos cortos.

Un color aparecerá como más claro o más oscuro, según el color que se encuentre cercano a ál, al color con el que esté interactuando. La forma de determinar que color es más claro o que color es más oscuro, es defininiendo visualmente cual color nos parece más pesado y cuál más liviano. El color que aparece como más pesado, es el que contiene más negro o menos blanco y por lo tanto, el más oscuro. Y a su vez, aquél que nos parece más liviano es el que contiene más blanco o menos negro y por lo tanto es el más claro.

En la figura encontramos dos veces exactamente el mismo matiz verde, pero por interacción de los colores que lo rodean, vemos ambos cuadrados con diferente intensidad luminosa, pareciéndonos el de la izquierda más claro y el de la derecha más oscuro. Esto se produce debido a que